Hola queridos lectores, aquí estoy de nuevo más viva que nunca y para quedarme con ustedes, le disguste a quien le disguste.

Este artículo habla de la tolerancia hacia las personas que no piensan como tú, y yo creo que es muy bueno para tu salud mental que lo apliques.

Si eres uno de esos imbéciles que se sienten culpables con su forma de vida y tienen que insultar a aquellos que les refriegan su triste realidad en la cara, lo lamento, esta boca sigue hablando y tiene para rato.

Relájate, ve al médico a corroborar los resultados neuronales de tu resaca, tal vez lo que tomas te esté afectando, y de paso una vueltita por el ginecólogo y el sex shop no te viene mal para calmar la histeria, ja, ja, ja…

Amigos, lectores inteligentes y no tan inteligentes, el resentimiento es feo, no lo apliquemos innecesariamente y no gastemos saliva en cuestiones que deben resolverse en terapia.

El tiempo vale para todos, pensemos en todas las cosa interesantes que podemos hacer en lugar de justificar tontamente lo que no nos agrada de nosotros mismos.

Hay que mirarse en el espejo con sinceridad y no lanzar la culpa sobre los demás…, es el único camino para que el espejo nos devuelva algo que no nos genere ganas de vomitar.

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